“Desarrollo humano, un camino a la integralidad”

 

Hablar de Integralidad en salud es plantear una construcción, desde la teoría y desde la práctica,  que abarca tres ejes fundamentales, el educativo, el transdisciplinar y el intersectorial, ya que, como dicen Pinheiro R y Ceccim R, “…asumimos la integralidad en las prácticas de enseñanza de la salud como un pensamiento en acción, un proceso de construcción abarcador de sí mismo, del otro y de los diversos entornos; que abarca los conocimientos formales y las sensaciones y que considera la producción y transformación de saberes y prácticas como un campo de fuerzas históricas”.

La Educación Integral de los Profesionales, de cara al siglo XXI requiere entender la formación como un proceso continuo que incluye la educación inicial y la formación permanente. Esta concepción tiene como resultado el desarrollo de capacidades multidisciplinarias y aptitudes basadas en competencias específicas.

En ese sentido en el año 2014 fue creado el Instituto Académico de Desarrollo Humano (IADH) con la misión de promover el bienestar físico, mental y social del ser humano  y la formación técnica, científica y humanística sustentada en el reconocimiento  y respeto de los derechos de las personas; en su integralidad, como sujeto individual y colectivo. En este sentido el IADH contiene las ofertas curriculares relacionadas con las Ciencias de la Salud y afines.

El sentido de la salud ha ido evolucionando en función del momento histórico, de la aceptación de la multiculturalidad, del sistema social y del nivel de conocimientos incorporando como parte constitutiva el saber popular. Las últimas definiciones nos aproximan al concepto de salud actual como construcción de un continuo permanente.

En este marco, se entiende por Ciencias de la Salud al conjunto de disciplinas dedicadas a la producción, difusión y aplicación del conocimiento destinado a la promoción del bienestar físico, mental y social de los individuos inmersos en un colectivo social y en un medioambiente particular, partiendo de un trabajo integral que contemple la especificidad del área.

Por tanto, el ejercicio en Ciencias de la Salud exige hoy profesionales con sólida formación técnica, científica y humanística sustentada en el reconocimiento y respeto de los derechos de las personas, con competencias orientadas a integrar los procesos de atención,  promoción, prevención,  terapéutica, rehabilitación y/o cuidado, que forman parte del “proceso salud-enfermedad-atención-cuidado”, dentro del cual vamos a encontrar a los individuos y los grupos sociales que están en un proceso dinámico.

Ante ello la formación integral de profesionales para el área de la salud y afines debe fundamentarse en la necesidad de garantizar estrategias y espacios institucionales y comunitarios que favorezcan el abordaje de cada uno de los ejes contemplados en su definición.

Es por lo expuesto que desde el Instituto de Desarrollo Humano de la UNNOBA, a través de sus carreras y licenciaturas, Enfermería, Educación Física y Producción de Bioimágenes planteamos que la salud es una construcción y que ese proceso únicamente se transita desde la integralidad.